Reducir las emisiones de combustibles fósiles no es suficiente para detener el cambio climático. Necesitamos cambiar nuestras técnicas de agricultura para poder balancear el ciclo del carbón.
Kiss The Ground (Besa el Suelo) es un documental del 2020, dirigida por Josh and Rebecca Harrell Tickell, que propone una nueva visión en lo que puede ser una solución a largo plazo para el cambio climático: recuperar la capacidad natural del suelo para retener carbono y sustentar la vida [1].
En el documental, narrado por Woody Harrelson, la principal preocupación es el estilo actual de agricultura que abastece al mercado mediante la labranza agresiva y el uso excesivo de fertilizantes y pesticidas químicos. Estas prácticas agrícolas han estado dañando el suelo durante décadas al convertir suelos ricos en polvo que cultivan alimentos con un valor nutricional reducido.
La película explica como las prácticas modernas han vuelto a la agricultura en una fuente de calor al matar los microorganismos del suelo mediante el uso de pesticidas, produciendo cultivos débiles y aislados, y cómo el ciclo del carbono no puede completarse correctamente donde se usa este tipo de agricultura, convirtiéndola en una de las principales causas del cambio climático.
En los últimos años, las prácticas agrícolas regenerativas han atraído la atención, que combinan diferentes tipos de cultivos y se enfocan en la salud del suelo. La salud del suelo se logra evitando pesticidas y fertilización química excesiva. Esto significa cuidar los microorganismos del suelo de la misma manera en que la flora intestinal es crucial para un sistema digestivo saludable. El suelo no debe ser arado y debe mantenerse siempre húmedo para que puedan florecer los microorganismos beneficiosos. Estos microorganismos son fundamentales en el ciclo del carbono, el cual transporta el carbono de la atmósfera de regreso a la tierra.
La diversidad de los cultivos reduce el riesgo y es, comprobadamente más efectiva que área muy grande de tierra con un solo tipo de cultivo. Un principio simple que se ha olvidado en la agricultura industrializada de monocultivo.
La agricultura regenerativa aumenta el valor nutricional y el rendimiento general de un campo, mientras mejora la absorción del suelo del carbono y crea un ecosistema próspero impulsado por los microorganismos que viven en él.
En términos de reversión del calentamiento global, el suelo saludable tiene una mayor capacidad para secuestrar carbono y procesarlo que toda la atmósfera y todas las plantas del planeta, siendo capaz de retener hasta 4,000 gigatoneladas de carbono.
La agricultura regenerativa fue propuesta por primera vez por Robert Rodale a principios de 1980 [3]
El ministro Francés de la agricultura, Stéphane Le Foll, junto con el Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INRA) - la institución de investigación del suelo más grande del mundo -, aplicó esta idea en una iniciativa pública en la Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas del 2015, y es llamada “4 por 1000” [4]. A través de la agroecología y la agroforestería - así como con una planificación cuidadosa-, se pretende aumentar el contenido de carbono de los suelos del mundo en un 0.4% anual. Este pequeño cambio aparentemente secuestraría la misma cantidad de carbono que la humanidad emite cada año. La introducción de este enfoque tuvo un gran éxito y hoy más de cien países se han comprometido a implementar este plan dentro de los próximos años. Lamentablemente, Estados Unidos, China e India son algunos de los países que aún no han firmado este acuerdo.
Si se adoptan estas medidas por la mayoría de la población, se espera que podamos ver una rápida disminución de los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera, y los expertos aseguran que el planeta podría comenzar a enfriarse a temperaturas más cómodas en unos 15 a 20 años.
Este tipo de agricultura regenerativa también puede ser combinada con la ganadería (vacas, cerdos y pollos), ya que el pastoreo de animales beneficia el suelo al continuar el ciclo de carbono y nutrientes de los animales hacia el suelo. Todo esto se puede lograr mediante una planificación cuidadosa y creando un sistema sostenible en el que los agricultores cuiden el suelo sin ararlo y controlando el tiempo que el ganado pasa sobre una superficie específica de tierra.
Con este método regenerativo, el suelo puede permanecer sin daños y proporcionarnos con una producción de alta calidad durante todo el año, mejorar el valor a los consumidores y beneficiando a los agricultores. Todos los años, más y más agricultores están adoptando la agricultura regenerativa, y se espera que cada año hayan más.
[1] Watch Kiss the Ground (2020) en Netflix. Josh and Rebecca Harrell Tickell. The Redford Center, Big Picture Ranch, Benenson Productions
[2] Zac Kayler, Maria Janowiak, Chris Swanston https://www.fs.usda.gov/ccrc/topics/global-carbon
[3] USDA. Línea del tiempo de la Historia del Centro de Información de Sistemas Agrícolas Alternativos https://www.nal.usda.gov/afsic/afsic-history-timeline
[4] The 4 per 1000 iniative, con su nuevo estilo de agricultura sostenible, es claramente una de las estrategias más optimistas no solo para combatir el cambio climático, sino también para proporcionar productos de alta calidad a la humanidad y evitar que una gran parte de las tierras agrícolas disponibles se convierta en desérticas debido a la labranza agresiva.